Una copia fiel, pero sin chispa
Cinco Paul, el creador de ‘Schmigadoon!’, ha trasladado su serie de Apple TV+ al escenario de Broadway con una fidelidad casi obsesiva. El resultado es una adaptación que, en lugar de reinventar el formato, se limita a replicar cada canción, gag y situación de la primera temporada, estrenada en 2021.
La principal diferencia con la versión original es, evidentemente, el formato: actores en vivo en lugar de imágenes en pantalla. Christopher Gattelli, conocido por su trabajo en ‘Death Becomes Her’ (2024), asume la dirección, mientras que Barry Sonnenfeld, director de la serie, se queda como coreógrafo. Sin embargo, esta transición no aporta nada nuevo al material original.
Un musical sin personalidad
‘Schmigadoon!’ en Broadway no es una parodia inteligente de los musicales clásicos de los años 40 y 50, como podría esperarse. Más bien, es un calco de la serie, con canciones y argumentos calcados de obras como ‘Carousel’, ‘The Music Man’ o ‘Brigadoon’.
El humor se basa en la repetición de un chiste recurrente: el doctor Josh Skinner (Alex Brightman), escéptico del teatro musical, critica cada vez que los personajes rompen a cantar. Sin embargo, este gag, que en la serie funcionaba por su novedad, en el escenario se vuelve repetitivo y poco ingenioso. El público paga por verlo en vivo, pero la gracia se diluye rápidamente.
Actuaciones destacadas, pero insuficientes
Brightman y Sara Chase, que interpretan a los dos médicos protagonistas, ofrecen una versión más relajada que sus homólogos en pantalla, pero no logran salvar un espectáculo que carece de energía y originalidad. Entre los secundarios, Maulik Pancholy brilla como el reverendo Layton, mientras que Afra Hines roba el show con su interpretación de la condesa Gabriele Von Blerkom, una versión exagerada y divertida de la baronesa de ‘Sonrisas y lágrimas’, inspirada en el personaje de Carrie Coon en ‘The Gilded Age’.
¿Vale la pena verla?
Si el espectador disfrutó de la serie en Apple TV+, la versión teatral puede resultar nostálgica. Sin embargo, para quienes busquen una experiencia teatral innovadora o con sustancia, ‘Schmigadoon!’ en Broadway decepciona. Es un espectáculo que depende demasiado de la nostalgia y muy poco de la creatividad.
«En lugar de parodiar a Meredith Willson, Lerner & Loewe o Rodgers & Hammerstein, Cinco Paul los copia. El resultado es un musical que repite los mismos chistes hasta agotarlos».