Virginia se unió a una docena de estados que han prohibido las denominadas "armas de asalto", tras la firma de la gobernadora Abigail Spanberger el pasado 13 de abril de una ley que restringe su fabricación, venta, compra y transferencia. Sin embargo, esta normativa ha sido calificada como claramente inconstitucional por la Firearms Policy Coalition (FPC) y otros dos grupos defensores de la Segunda Enmienda, que presentaron una demanda el pasado jueves en el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Este de Virginia.

En el documento judicial McDonald v. Katz, los demandantes argumentan que la ley de Spanberger "criminaliza conductas protegidas constitucionalmente y prohíbe armas amparadas por la Segunda Enmienda". Brandon Combs, presidente de la FPC, declaró:

"La ley de Spanberger es una locura que viola la Constitución y los derechos protegidos por la Segunda Enmienda. Obligaremos a la gobernadora y a otros funcionarios a respetar la Carta Magna, punto y final".

La normativa de Virginia define como "armas de asalto" a los rifles semiautomáticos de fuego central que aceptan cargadores extraíbles y presentan al menos una de estas cinco características: culata plegable o ajustable, empuñadura tipo pistola, segunda empuñadura para la mano no disparadora, lanzagranadas o cañón roscado para acoplar silenciadores o compensadores. Esta definición incluye modelos populares como los rifles estilo AR-15.

Según datos de la National Shooting Sports Foundation (NSSF), en enero de este año se estimaba que los estadounidenses poseen más de 32 millones de "rifles modernos para deportes", término utilizado por la industria para referirse a los modelos afectados por prohibiciones como la de Virginia. Estudios indican que entre 16 y 25 millones de personas en EE.UU. han utilizado rifles AR-15, principalmente para defensa personal, caza y tiro deportivo. Su uso en delitos es excepcional: entre 2014 y 2023, los rifles de cualquier tipo estuvieron involucrados en un promedio de 380 homicidios anuales, según cifras del FBI citadas en la demanda. En comparación, las armas cortas registraron una media de 7.044 homicidios anuales, los cuchillos 1.593 y las agresiones con manos o pies 692.

Los demandantes señalan que las características prohibidas por Virginia, como las culatas plegables, tienen usos legítimos. Por ejemplo, facilitan el transporte durante actividades como la caza o el senderismo, además de mejorar la defensa en espacios reducidos al permitir un almacenamiento seguro y mayor maniobrabilidad. Una culata ajustable, por su parte, optimiza el ajuste a diferentes tiradores, mejorando la precisión y seguridad en su uso.

Fuente: Reason