La industria del videojuego enfrenta una creciente ola de descontento entre sus trabajadores. Tras recortes de plantilla, políticas de retorno a la oficina y desafíos relacionados con la inteligencia artificial, algunos empleados han decidido organizarse para exigir mejores condiciones laborales. Este movimiento ha llegado ahora a uno de los estudios más importantes del sector.

El pasado 27 de abril, un grupo de desarrolladores del juego de cartas digital Magic: The Gathering Arena, pertenecientes al estudio Wizards of the Coast (WOTC), filial de Hasbro, anunció su intención de formar un sindicato afiliado a la Communications Workers of America (CWA).

Bajo el nombre United Wizards of the Coast – CWA, el colectivo asegura haber alcanzado una mayoría cualificada de apoyo entre los empleados elegibles de Arena una semana antes del anuncio. Desde entonces, han notificado formalmente a la dirección de WOTC, instando a la empresa a reconocer el sindicato de forma voluntaria.

«En Wizards, nos organizamos para tener voz en los despidos, exigir responsabilidades en toda la cadena de mando y lograr un salario digno que permita construir una vida. Soy optimista sobre lo que podemos lograr aquí, pero también soy consciente de por qué es necesario», declaró Damien Wilson, ingeniero senior de desarrollo de software de Magic: The Gathering Arena y miembro de UWOTC-CWA, en un comunicado.

La unidad negociadora representará a más de 100 empleados del estudio, incluyendo diseñadores, programadores, productores y artistas. Si WOTC no reconoce el sindicato de manera voluntaria, el grupo ha presentado una petición de elecciones ante el National Labor Relations Board (NLRB). Según su carta, retirarán la petición si la empresa acepta reconocer el sindicato antes del cierre del día laboral del 1 de mayo.

«Preferiríamos que la empresa colaborara con nosotros de forma voluntaria, pero también hemos presentado la petición electoral para garantizar una resolución oportuna en la certificación de nuestro sindicato», explicó el colectivo. «Si aceptan reconocerlo en principio, estamos dispuestos a coordinar una verificación externa de nuestra mayoría cualificada para formalizar el acuerdo».

Entre las principales demandas del sindicato destacan la protección frente al uso de IA generativa, garantías contra despidos arbitrarios y el mantenimiento de políticas de trabajo remoto. Estas reivindicaciones reflejan algunos de los problemas que han afectado a los empleados en los últimos años.

Solo en 2023, el estudio despidió a unos 30 trabajadores, además de los más de 1.000 recortes realizados en toda Hasbro. Paralelamente, la empresa ha impuesto mandatos de retorno a la oficina, obligando a muchos empleados remotos a trasladarse a Renton (Washington) o enfrentarse a la posibilidad de ser despedidos.

Este movimiento se suma a los esfuerzos más amplios en la industria del videojuego por mejorar las condiciones laborales. En 2023, se creó el United Videogame Workers-CWA, un sindicato de ámbito nacional que ya agrupa a más de 600 miembros en EE.UU. y Canadá.

En su carta, el colectivo de WOTC subrayó: «Estamos construyendo la industria de los videojuegos que queremos ver en el mundo».