Las stablecoins desafían el control de los bancos centrales

El director del Banco de Pagos Internacionales (BIS), Pablo Hernández de Cos, ha advertido sobre los riesgos que plantean las stablecoins, especialmente aquellas vinculadas al dólar estadounidense, para la soberanía monetaria de los bancos centrales. Durante un discurso en el Banco de Japón, el exgobernador del Banco de España destacó los peligros de la 'dolarización' en economías emergentes y en desarrollo.

La pérdida de control monetario en países emergentes

Según Cos, cuando los ciudadanos de estos países adoptan en masa tokens vinculados al dólar, los bancos centrales locales pierden capacidad para gestionar sus economías. Un ejemplo claro es el caso de Nigeria, donde el rápido crecimiento de las stablecoins limita la influencia de su banco central sobre las políticas monetarias de la Reserva Federal de EE.UU.

«Las stablecoins podrían debilitar aún más la transmisión monetaria y la soberanía de los bancos centrales si las transacciones, precios y salarios comienzan a fijarse en monedas extranjeras», declaró Cos.

¿Por qué el dólar atrae a los mercados emergentes?

La adopción de stablecoins en estos países no es casualidad. Históricamente, el dólar ha sido refugio en naciones con inflación descontrolada. Su estabilidad relativa lo convierte en una opción atractiva frente a monedas locales depreciadas. Sin embargo, esta tendencia digitaliza un fenómeno conocido como 'dolarización', donde la moneda extranjera reemplaza a la local en funciones económicas clave.

El auge de las stablecoins y su impacto global

En los últimos dos años, el valor total de mercado de las stablecoins ha superado los 320.000 millones de dólares, según datos de DefiLlama. El 99,6% de este volumen está denominado en dólares. Factores como la legislación estadounidense y el mercado alcista de criptomonedas en 2024 impulsaron este crecimiento.

En julio de 2025, el expresidente Donald Trump firmó la Ley Genius, que regula por primera vez la emisión y gestión de stablecoins en EE.UU. Sin embargo, el colapso de Bitcoin desde máximos históricos frenó temporalmente este avance. Aunque en 2025 las stablecoins sumaron más de 100.000 millones de dólares, en lo que va de 2026 la cifra apenas supera los 12.000 millones.

Tres riesgos clave que plantean las stablecoins

Cos identificó tres desafíos principales para los bancos centrales:

  • Accesibilidad global: Cualquier persona con conexión a internet puede acceder a stablecoins vinculadas al dólar, incluso en países con restricciones cambiarias.
  • Presión sobre las monedas locales: La venta masiva de divisas nacionales por stablecoins puede generar una prima en estas últimas y acelerar la devaluación de la moneda local.
  • Evasión de controles de capital: Las stablecoins facilitan eludir regulaciones, aumentando la volatilidad de los flujos de capital.

«El dinero es mucho más que una tecnología: es una construcción institucional que prospera con la confianza en la cooperación nacional e internacional».

La necesidad de cooperación internacional

Cos subrayó la importancia de una regulación coordinada a nivel global. Sin ella, advirtió, podrían surgir fragmentaciones de mercado o arbitrajes regulatorios perjudiciales. «La divergencia en los marcos normativos entre jurisdicciones podría generar graves desequilibrios», concluyó.

Fuente: DL News