El Comité Bancario del Senado de Estados Unidos ha publicado este 12 de mayo el texto definitivo del proyecto de ley CLARITY Act, que será sometido a votación el próximo 14 de mayo. Esta normativa busca establecer un marco regulatorio para los intermediarios de activos digitales, definir el tratamiento de ciertos tokens de red y ampliar las competencias de los reguladores federales del mercado.

Entre sus principales disposiciones, la ley crea un camino para que los bancos ofrezcan servicios relacionados con criptomonedas, al tiempo que preserva protecciones clave para los desarrolladores de finanzas descentralizadas (DeFi). Además, introduce restricciones para evitar que las plataformas de criptoactivos ofrezcan rendimientos similares a depósitos en stablecoins de pago.

¿Qué cambia con la CLARITY Act?

La publicación del texto marca la transición del proyecto desde negociaciones privadas a un proceso público en el comité. Si es aprobado por el panel, aún requerirá negociaciones adicionales antes de llegar al pleno del Senado. Sin embargo, su futuro es incierto debido a que no se han resuelto las preocupaciones demócratas sobre las restricciones éticas para funcionarios federales.

Pese a ello, algunos legisladores estadounidenses confían en que la ley podría llegar a la mesa del presidente Donald Trump antes del 4 de julio. El senador Thom Tillis declaró:

«Tras meses de negociaciones con las partes interesadas, el lenguaje actualizado de la CLARITY Act es un compromiso bipartidista que proporcionará la certeza regulatoria necesaria para fomentar la innovación en Estados Unidos. Me enorgullece haber trabajado con mis colegas de ambos partidos para desarrollar este producto mejorado y consensuado, y espero que el Congreso apruebe rápidamente esta legislación y la envíe al escritorio del presidente Trump».

Límites a los rendimientos en stablecoins

Una de las disposiciones más vigiladas en el proyecto es la Sección 404, que regula los rendimientos en stablecoins. El texto prohíbe que los proveedores de servicios de activos digitales y sus filiales paguen intereses pasivos o rendimientos a clientes estadounidenses sobre saldos en stablecoins de pago.

Esta medida busca evitar que las plataformas de criptoactivos ofrezcan productos similares a depósitos bancarios sin estar regulados como entidades financieras. Sin embargo, la ley deja margen para recompensas basadas en actividades, como transacciones, uso de plataformas, staking, gobernanza o fidelización, siempre que sean reguladas por la SEC, la CFTC y el Tesoro.

Esta distinción permite a las empresas de criptoactivos mantener incentivos para los usuarios, al tiempo que otorga una victoria parcial a los bancos, que buscan evitar la competencia directa de stablecoins y exchanges con los depósitos tradicionales. Los grupos bancarios han argumentado que los programas de recompensas en stablecoins podrían acelerar la fuga de depósitos del sistema bancario, especialmente si los clientes pueden obtener beneficios similares a intereses en tokens vinculados al dólar fuera de cuentas aseguradas.

Por su parte, las empresas de cripto han defendido que las recompensas vinculadas a actividades en la plataforma no son equivalentes a los intereses bancarios y no deberían prohibirse de manera absoluta. El compromiso logrado intenta separar el rendimiento pasivo de los incentivos comerciales, una línea que será puesta a prueba durante la votación del 14 de mayo, donde bancos, exchanges y emisores de stablecoins presionarán para ajustar el lenguaje antes de que el proyecto avance.

Protecciones clave para los desarrolladores de DeFi

El proyecto preserva protecciones fundamentales para los desarrolladores de software y proveedores de infraestructura, una victoria importante para los defensores de las finanzas descentralizadas (DeFi). El lenguaje de la Blockchain Regulatory Certainty Act (BRCA) aclara que los desarrolladores y proveedores de servicios blockchain no custodiales no son transmisores de dinero, lo que les permite operar sin estar sujetos a regulaciones bancarias tradicionales.

Esta disposición busca evitar que las preocupaciones de aplicación de la ley limiten el desarrollo de aplicaciones descentralizadas, un sector clave en la innovación financiera.