Washington (EE.UU.) — Un grupo de manifestantes, entre ellos una mujer disfrazada de pastilla de mifepristona, se congregó frente al Tribunal Supremo de EE.UU. el pasado 2 de abril de 2025 para protestar contra los intentos de restringir el acceso al fármaco abortivo. La imagen, captada por el fotógrafo Drew Angerer para AFP vía Getty Images, refleja la tensión que rodea al debate sobre el aborto en el país.
El pasado viernes por la tarde, el Tribunal de Apelaciones del 5º Circuito de EE.UU., conocido por su postura ultraconservadora, volvió a intentar bloquear el acceso a la mifepristona, un fármaco clave en los abortos farmacológicos. Esta no es la primera vez que el tribunal actúa en este sentido: en 2023 ya intentó prohibir su uso, pero el Tribunal Supremo anuló su decisión por unanimidad al considerar que los tribunales federales no tenían jurisdicción para intervenir en el caso.
Ante la nueva medida del 5º Circuito, dos empresas farmacéuticas que producen mifepristona, Danco Laboratories y GenBioPro, han solicitado al Tribunal Supremo que intervenga. Los casos, denominados Danco Laboratories v. Louisiana y GenBioPro v. Louisiana, plantean los mismos argumentos legales que ya fueron rechazados en el caso FDA v. Alliance for Hippocratic Medicine (2024), donde el Supremo falló a favor de mantener el acceso al fármaco.
Los expertos coinciden en que el Tribunal Supremo debería resolver estos nuevos casos con una sentencia unánime similar a la de 2024, reafirmando que ningún tribunal federal tiene jurisdicción para cuestionar la aprobación de la mifepristona por parte de la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA).
Un precedente que podría repetirse
El magistrado Samuel Alito, conocido por su postura antiabortista, emitió una orden temporal el pasado 2 de abril bloqueando la decisión del 5º Circuito hasta el 11 de mayo. Este gesto ha generado esperanza entre los defensores del derecho al aborto, aunque persiste el temor a que el Tribunal Supremo no siga su propio precedente.
Desde que los republicanos obtuvieron una mayoría reforzada en el Supremo, este ha emitido varias decisiones que contradicen sus propios precedentes. Por ejemplo, en el caso Medina v. Planned Parenthood (2025), los magistrados republicanos revocaron una sentencia de solo dos años antes para eliminar la financiación federal a proveedores de abortos. En Whole Woman’s Health v. Jackson (2021), cinco de los magistrados republicanos sentaron un precedente peligroso al sugerir que los estados podrían abolir derechos constitucionales persiguiendo a quienes los ejercieran.
Aunque los argumentos de las empresas farmacéuticas en el caso Danco son sólidos desde el punto de vista legal, la incertidumbre sobre si el Supremo respetará su propio fallo en Alliance sigue latente.
¿Por qué es crucial la mifepristona?
La decisión del 5º Circuito en el caso Danco amenaza con eliminar el acceso a la mifepristona en todo el país, incluso en estados donde el aborto es legal. Esto se debe a que el fármaco, aprobado por la FDA en 2000, es uno de los dos medicamentos utilizados en los abortos farmacológicos, junto con el misoprostol. Su prohibición o restricción tendría un impacto devastador en los derechos reproductivos de millones de mujeres.
El acceso a la mifepristona no solo afecta a quienes optan por abortos farmacológicos, sino que también podría sentar un precedente para futuros intentos de restringir otros medicamentos aprobados por la FDA. Por ello, la decisión del Tribunal Supremo en este caso será determinante para el futuro del aborto en EE.UU.