Una demanda por apropiación indebida de imagen

El director James Cameron y The Walt Disney Company han sido demandados por la actriz indígena Q’orianka Kilcher, quien acusa a ambos de haber utilizado su imagen sin permiso en el diseño del personaje Neytiri de la saga Avatar.

Según la demanda presentada el pasado martes en el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Central de California, Kilcher alega que Cameron se basó en una fotografía publicada en el Los Angeles Times cuando ella tenía 14 años para crear los rasgos faciales de Neytiri. La actriz, conocida por su papel como Pocahontas en El Nuevo Mundo (2005), sostiene que su imagen fue reproducida en múltiples etapas de producción, incluyendo bocetos, esculturas y modelos digitales, sin su consentimiento.

El proceso de creación y la falta de autorización

La demanda señala que el rostro de Kilcher fue integrado en el proceso de diseño de los personajes Na’vi, apareciendo en películas, carteles, materiales de marketing, secuelas y productos derivados. Arnold P. Peter, abogado de la actriz, declaró: «Lo que hizo Cameron no fue inspiración, fue extracción. Tomó los rasgos faciales únicos de una niña indígena de 14 años, los procesó industrialmente y generó miles de millones de dólares sin pedirle permiso. Eso no es cine, es robo».

El encuentro que desencadenó la polémica

Según la demanda, Kilcher y Cameron se conocieron brevemente en un evento benéfico en 2010. Más tarde, el director le envió un boceto enmarcado de Neytiri con una nota manuscrita que decía: «Tu belleza fue mi inspiración temprana para Neytiri. Lástima que estuvieras rodando otra película. La próxima vez».

En un comunicado, Kilcher explicó: «Cuando recibí el boceto de Cameron, lo interpreté como un gesto personal, como máximo una inspiración vaga relacionada con el casting y mi activismo. Millones de personas se conectaron con Avatar porque creyeron en su mensaje, y yo fui una de ellas. Nunca imaginé que alguien en quien confiaba utilizaría mi rostro como parte de un proceso de diseño elaborado e integrado en la producción sin mi conocimiento ni consentimiento. Eso cruza una línea importante. Este acto es profundamente incorrecto».

La revelación que llevó a la demanda

Kilcher afirma que solo descubrió el uso no autorizado de su imagen el año pasado, tras ver un vídeo rescatado de una entrevista con Cameron en el que este habla sobre el diseño de Neytiri. «La fuente real fue una foto en el Los Angeles Times, de una joven actriz llamada Q’orianka Kilcher», declaró Cameron en el vídeo. «Esto es en realidad ella… su rostro inferior. Tenía un rostro muy interesante».

Las acusaciones y reclamaciones legales

La demanda incluye alegaciones por violación de la ley californiana sobre deepfakes, así como reclamaciones por apropiación indebida de imagen, invasión de la privacidad, difamación, negligencia e interferencia con la ventaja económica. Los abogados de Kilcher argumentan que el uso no consentido de su imagen se extendió a lo largo de todo el proceso de producción, desde el diseño inicial hasta la comercialización final.

Reacciones y contexto

«Esto no es cine, es robo». — Arnold P. Peter, abogado de Q’orianka Kilcher.

La demanda subraya la importancia del consentimiento en la representación de imágenes, especialmente en un contexto donde la apropiación cultural y la explotación de identidades indígenas han sido temas recurrentes en la industria del entretenimiento.

Fuente: The Wrap