En el parque, dos madres charlan mientras sus hijos juegan en el arenero. El diálogo sigue el guión de siempre: horarios de sueño, listas de espera en guarderías o si el niño comerá algo verde. La conversación es amable, pero se olvida al subir a los niños al coche para la siesta. Lo que realmente querían preguntarse era: *¿Qué te sorprendió del parto o el posparto? ¿Qué te gustaría que tu pareja entendiera? ¿Cómo cambió tu matrimonio al ser madre?*
Estas son las preguntas que importan, porque profundizan en las relaciones y permiten a las madres compartir su sabiduría. Sin embargo, iniciar este tipo de conversaciones parece imposible sin que suene intenso o invasivo. Spread the Jelly, una plataforma de medios para madres fundada en 2024 por Amrit Tietz y Lauren Levinger, ha creado *The Sticky Stuff*: un mazo de cartas diseñado para romper el hielo y fomentar diálogos auténticos entre madres.
Romper el hielo con honestidad
«Todo lo que hacemos busca romper barreras, permitir que las personas sean sus versiones más auténticas, ya sea en su peor o mejor momento», explica Tietz. El mazo, disponible en la web de Spread the Jelly por 45 dólares, se une a una tendencia creciente de juegos de conversación como *Where Should We Begin?* de la terapeuta Esther Perel o *Tales*, diseñado para hablar con niños. Incluso cadenas de comida rápida como Chick-fil-A han lanzado cartas para promover conversaciones durante las comidas.
Nicholas Epley, profesor de la University of Chicago Booth School of Business y experto en comunicación con más de dos décadas de investigación, señala: «La popularidad de estos juegos refleja nuestro deseo desesperado por hablar de temas profundos».
De la necesidad a un proyecto con propósito
El origen de *The Sticky Stuff* no fue un estudio de mercado, sino una necesidad personal. Lauren Levinger, madre reciente, recibió un mensaje de Amrit Tietz, embarazada y sin amigos cercanos en esa etapa. «En redes pareces que llevas muy bien la maternidad. ¿Podemos conectar?», escribió Tietz. Cuando por fin se reunieron, descubrieron lo liberador que era hablar con honestidad sobre temas que nadie aborda: la soledad con un bebé que no habla, la sexualidad posparto o la presión social.
«Nos dimos cuenta de lo necesitadas que estábamos de comunidad», confiesa Levinger. Esto las llevó a fundar Spread the Jelly, una revista digital centrada en la honestidad radical sobre la maternidad moderna. Las cartas surgieron como una extensión natural de su misión: romper el silencio en torno a experiencias tabú.
Cuatro categorías para conversaciones auténticas
El mazo incluye preguntas en cuatro áreas clave:
- Fundamentos: «¿Qué te hubiera gustado saber antes de ser madre?» o «¿Cómo ha cambiado tu relación con el dinero desde que tienes hijos?».
- Identidad: «¿Qué parte de ti echas de menos desde que eres madre?» o «¿Cómo defines el éxito en esta etapa de tu vida?».
- Pertenencia: «¿Qué grupo te hizo sentir más comprendida como madre?» o «¿Qué estereotipo sobre las madres te molesta más?».
- Intimidad: «¿Cómo ha cambiado tu vida sexual desde que eres madre?» o «¿Qué te gustaría que tu pareja entendiera sobre tu experiencia posparto?».
«Queríamos crear un espacio seguro para que las madres se sientan escuchadas y comprendidas», explica Tietz. El objetivo no es solo hablar, sino validar experiencias que suelen quedar en silencio.
«La maternidad moderna está llena de contradicciones: amor incondicional y agotamiento extremo, alegría y frustración. Necesitamos herramientas que nos ayuden a navegar esa complejidad sin juicios». — Amrit Tietz y Lauren Levinger, fundadoras de Spread the Jelly
Un fenómeno en auge
El éxito de juegos como *The Sticky Stuff* refleja un cambio cultural: las madres ya no quieren conversaciones vacías. Buscan espacios donde puedan ser vulnerables y encontrar apoyo real. «Estas herramientas no son solo un producto, sino un reflejo de nuestra necesidad humana de conexión auténtica», señala Epley.
Para Tietz y Levinger, el proyecto va más allá de vender un juego. «Queremos que las madres se sientan menos solas y más empoderadas para hablar de lo que realmente importa», afirman. Y, en un mundo donde la maternidad suele idealizarse, romper el hielo con honestidad puede ser el primer paso para sanar.