Una campaña publicitaria masiva contra el Acta CLARITY

La Asociación Americana de Banqueros (ABA) ha intensificado su presión contra el Acta CLARITY con una campaña publicitaria que se emite en Washington. El mensaje central de los anuncios reza: «Protege el préstamo local mientras abrazas la innovación. Pide a los senadores que cierren el vacío legal de los stablecoins».

Según los registros de la ABA, estos anuncios han aparecido en medios como Politico Morning Money durante la semana del 9 de marzo. Además, se ha desarrollado una campaña digital dirigida al Congreso, la Casa Blanca y agencias reguladoras. El objetivo es claro: evitar que el Senado apruebe una ley que, según los bancos, amenaza su modelo de negocio.

Más de 3.200 banqueros firman una carta exigiendo cambios

En enero de 2026, más de 3.200 banqueros firmaron una carta dirigida al Senado para exigir el cierre de lo que denominan el «vacío legal de los intereses en stablecoins». Esta iniciativa fue seguida por un comunicado conjunto de grupos comerciales respaldados por la ABA, en el que pedían al Congreso que prohibiera de manera explícita los incentivos en stablecoins pagados por emisores, plataformas afiliadas o terceros.

La ABA advirtió que, si no se regula este mercado, 6,6 billones de dólares en depósitos podrían migrar a otras entidades, como plataformas de criptomonedas que ofrecen rendimientos en stablecoins. Estas cifras reflejan la magnitud de la presión que ejerce el sector bancario.

El Acta CLARITY avanza lentamente en el Senado

El Acta CLARITY fue aprobada en la Cámara de Representantes el 17 de julio de 2025 con un margen de 294 votos a favor y 134 en contra, lo que otorga al Senado un mandato claro para actuar. Sin embargo, el proceso se ha estancado:

  • El presidente del Comité Bancario del Senado, Tim Scott, anunció una sesión de votación para el 15 de enero de 2026.
  • Esta sesión sigue pospuesta en la página oficial del comité, sin fecha de reemplazo.
  • El calendario público actual del comité incluye una audiencia de nominación para Kevin Warsh el 21 de abril, pero no hay prevista ninguna votación sobre el Acta CLARITY.

Según informes, la votación podría retrasarse hasta la última semana de abril o la segunda de mayo. Además, el tiempo disponible antes del inicio de la campaña electoral de verano es limitado, y el proyecto aún enfrenta disputas no resueltas sobre ética y financiación ilícita, más allá del conflicto bancario.

¿Cuál es el verdadero debate detrás del Acta CLARITY?

El Acta GENIUS ya prohíbe a los emisores de stablecoins pagar intereses o rendimientos directamente. Sin embargo, el lobby bancario critica que el texto actual del Acta CLARITY no prohíbe explícitamente que plataformas afiliadas o terceros paguen recompensas en tokens. Esto permitiría, por ejemplo, que un exchange de criptomonedas con stablecoins que generen rendimientos compita directamente por los depósitos bancarios.

Los bancos exigen que se cierre este «vacío legal» para proteger su modelo de negocio.

¿Qué impacto tendría prohibir los rendimientos en stablecoins?

El Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca (CEA) estimó que prohibir los rendimientos en stablecoins aumentaría los préstamos bancarios en solo 2.100 millones de dólares, es decir, un 0,02% del total actual. Además, el costo neto para la economía sería de 800 millones de dólares. Según el informe, los grandes bancos captarían el 76% de este aumento, mientras que los bancos comunitarios —el grupo que defiende el préstamo local— recibirían solo el 24%.

La ABA respondió cinco días después, argumentando que el CEA había analizado la pregunta equivocada. Según la asociación, el verdadero riesgo es un escenario futuro en el que los stablecoins con rendimientos atraigan masivamente los depósitos bancarios, debilitando aún más al sector.

Conclusión: Una batalla en curso

El camino del Acta CLARITY en el Senado se ha reducido en nueve meses, desde su aprobación bipartidista en la Cámara hasta una votación aún sin fecha en el Senado. Mientras tanto, el lobby bancario sigue presionando con campañas publicitarias y cartas masivas para evitar que se apruebe una ley que, según ellos, pondría en riesgo el sistema financiero tradicional.