El segundo día del juicio contra el jugador de la NFL Stefon Diggs comenzó con el interrogatorio cruzado a Mila Adams, la presunta víctima en el caso de agresión y estrangulamiento. Durante su testimonio, Adams respondió de manera evasiva a varias preguntas, lo que llevó al juez a intervenir de forma contundente.

Tras una pausa en el proceso, el juez Jeanmarie Carroll le advirtió a Adams sobre la importancia de responder únicamente a las preguntas formuladas. «Usted es responsable de responder lo que se le pregunta», declaró el juez. «Si no entiende la pregunta, puede indicarlo. Si no escucha, también debe decírselo. Los juicios funcionan bajo un formato de preguntas y respuestas. No es una oportunidad para que usted introduzca su propia versión o evada las preguntas que el tribunal considere pertinentes. Si continúa así, su testimonio completo podría ser anulado. ¿Queda claro?»

Durante el interrogatorio, Adams intentó justificar su evasiva alegando el privilegio abogado-cliente, una estrategia que no aplicaba en ese contexto. La defensa de Diggs aprovechó para debilitar su credibilidad, acercándose a un posible argumento para solicitar la anulación de su testimonio.

Sin embargo, en lugar de continuar con el interrogatorio, los abogados de Diggs optaron por finalizar el proceso. Adams completó su declaración sin más incidentes, y su testimonio no fue anulado. De haber sido así, el caso habría colapsado, ya que su versión era clave para demostrar los cargos de agresión y estrangulamiento.

El juicio ahora depende de si el jurado cree su versión de los hechos. La decisión final se basará en las pruebas presentadas, los argumentos finales y las deliberaciones del jurado.