La compañía Capsida Biotherapeutics ha confirmado que, tras meses de investigación, aún no ha podido determinar la causa de la muerte de un menor en un ensayo clínico de terapia génica realizado en septiembre de 2023.

Según un comunicado emitido este martes, los científicos de la empresa se han visto imposibilitados de avanzar en sus análisis debido a que el hospital donde se llevó a cabo el estudio se ha negado a facilitar las muestras de tejido obtenidas en la autopsia.

El tratamiento experimental, identificado como CAP-002, formaba parte de una nueva generación de terapias génicas diseñadas para administrar genes directamente en el cerebro. Estas innovaciones utilizan virus modificados para superar la barrera hematoencefálica, un mecanismo de protección que aísla el cerebro del resto del organismo.

La tecnología ha abierto la puerta a tratamientos prometedores para enfermedades genéticas raras, así como para patologías más comunes como el Alzheimer y el Parkinson. Sin embargo, el caso reciente ha generado preocupación sobre la seguridad y los protocolos de estos avances médicos.

Fuente: STAT News