Phoenix ha emitido más de 7.900 multas por exceso de velocidad en poco más de un mes gracias a un sistema de cámaras automáticas de control de tráfico. La iniciativa, parte del plan Vision Zero para reducir muertes en carretera, ha generado controversia desde su puesta en marcha el pasado 25 de marzo.
Antes de activar el sistema de sanciones, las cámaras registraron alrededor de 70.000 incidentes de velocidad durante un período de advertencia. Sin embargo, expertos en derecho cuestionan si todas estas multas podrán hacerse efectivas, ya que la legislación local exige que la notificación se realice de forma personal.
Josh Kolsrud, abogado penalista, aclaró a 12 News que, según la letra pequeña, para que una multa sea válida, debe ser entregada personalmente por un servidor judicial certificado o por alguien mayor de edad que resida en el domicilio del infractor. «Si no se cumple este requisito, la sanción podría ser impugnable», explicó.
La polémica no es exclusiva de Arizona. En California, el uso de cámaras de control de tráfico, especialmente las de semáforo en rojo, ha generado años de disputas legales. Algunas ciudades abandonaron estos sistemas tras problemas como signos poco claros, mala gestión de pruebas o la intervención de empresas privadas en la administración de multas. En varios casos, los tribunales desestimaron las sanciones por no poder verificar adecuadamente las pruebas o la cadena de custodia.
Aunque algunas localidades han logrado ajustar sus sistemas para cumplir con la normativa, Phoenix aún enfrenta incertidumbre legal. La población podría votar en un futuro para prohibir definitivamente estos controles automáticos, lo que añade presión a las autoridades para resolver los aspectos legales antes de que sea demasiado tarde.
Reacciones dispares entre los conductores
Mientras algunos conductores defienden las cámaras por considerarlas una herramienta para mejorar la seguridad vial, otros las critican por supuesta falta de precisión o por ser una fuente de ingresos para el ayuntamiento. Muchos optan por pagar las multas para evitar complicaciones, aunque ahora podrían reconsiderar esta opción si los argumentos legales son sólidos.
«El sistema de cámaras puede ser útil, pero su eficacia depende de que se aplique correctamente y cumpla con todas las garantías legales», declaró un portavoz de la Asociación de Automovilistas de Arizona.