El Tribunal Supremo afronta los casos más difíciles con éxito, según Gorsuch
El magistrado del Tribunal Supremo de Estados Unidos, Neil Gorsuch, ha afirmado que la institución judicial está desempeñando su labor con eficacia al resolver los casos más complejos del país. En una reciente entrevista con el periodista Nick Gillespie, Gorsuch destacó que el alto tribunal actúa como un ejemplo de adjudicación respetuosa y basada en principios, incluso en un contexto de creciente descontento ciudadano hacia las instituciones federales.
"Lo hacemos bastante bien", según el juez
Gorsuch reconoció que el Tribunal Supremo resuelve alrededor del 40% de sus casos por unanimidad, mientras que en el resto de las sentencias divididas, solo la mitad corresponde a divisiones ideológicas claras entre conservadores y liberales. El resto, según sus palabras, son fallos en los que las alianzas no siguen un patrón predecible.
"Creo que lo hacemos bastante bien. Asumimos los 70 casos más difíciles del país y, en un 40% de las ocasiones, los nueve magistrados estamos de acuerdo. De las sentencias divididas, solo la mitad son decisiones ajustadas como las de cinco contra cuatro o seis contra tres. El resto están desordenadas de cualquier manera".
El propio historial de Gorsuch refleja esta realidad. En temas de justicia penal, el juez ha colaborado en ocasiones con la magistrada liberal Sonia Sotomayor, mientras que mantiene posturas enfrentadas con el conservador Samuel Alito. Esto demuestra que las etiquetas ideológicas no siempre explican el comportamiento judicial.
Los derechos no enumerados en la Constitución
Gorsuch también abordó el debate sobre los derechos no enumerados en la Constitución estadounidense. Aunque el documento recoge derechos como la libertad de expresión o el porte de armas, la Novena Enmienda establece que la enumeración de ciertos derechos no debe interpretarse como una negación de otros derechos retenidos por el pueblo.
Ante la pregunta de si Estados Unidos debería considerarse un proyecto más libertario que conservador o liberal, Gorsuch respondió que el país es, ante todo, un proyecto tolerante donde cada individuo tiene derecho a buscar su felicidad sin interferencias injustas.
"Es una idea: tú tienes derecho a hacer tu camino en la vida y perseguir tu felicidad, y yo también. Y podemos hacerlo juntos".
El juez evitó dar una respuesta clara sobre si los derechos no enumerados merecen la misma protección legal que los enumerados, manteniendo así su reputación de ser difícil de encasillar en posturas definidas.
¿Qué revela el enfoque de Gorsuch sobre el Tribunal Supremo?
Las declaraciones de Gorsuch subrayan que el Tribunal Supremo no actúa como un órgano dividido únicamente por líneas ideológicas. Su capacidad para llegar a acuerdos unánimes en casi la mitad de los casos más complejos sugiere una institución que prioriza el respeto a los principios jurídicos sobre las posturas políticas. Además, su ambigüedad en temas como los derechos no enumerados refleja una visión que trasciende el tradicional espectro conservador-liberal.