La Cámara Baja del Parlamento ruso, la Duma Estatal, ha avanzado en la aprobación de un ambicioso proyecto de ley para regular las criptomonedas, un paso clave hacia la supervisión formal del mercado de activos digitales en el país.
Los diputados aprobaron el texto en primera lectura con 327 votos a favor de los 340 posibles. La ley, titulada «Sobre la moneda digital y los derechos digitales», establece un marco integral que regula la emisión, negociación y custodia de criptomonedas. Si se aprueba definitivamente, entrará en vigor el 1 de julio de 2026, aunque algunas disposiciones tendrán plazos posteriores.
El proyecto define conceptos legales clave, como el «circulación de moneda digital» y la «organización de la circulación de derechos digitales», y establece qué entidades podrán operar en el mercado. Se crean cinco categorías de participantes regulados: exchanges, brokers, gestoras, depositarios y casas de cambio. Todos deberán obtener licencias y operar bajo la supervisión del Banco de Rusia, que tendrá facultades para autorizar, regular y supervisar sus actividades, incluyendo la imposición de límites a las transacciones y requisitos de cumplimiento.
Las criptomonedas como propiedad
Una de las novedades más destacadas es la clasificación de las criptomonedas como propiedad. Esto permitirá que los activos digitales sean reconocidos en disputas legales, como procesos de quiebra o divorcios. Sin embargo, se mantiene la prohibición de usar criptomonedas para pagos internos: el rublo ruso seguirá siendo la única moneda de curso legal en el país.
No obstante, el proyecto abre la puerta a su uso en comercio exterior, lo que podría facilitar a las empresas rusas realizar transacciones con socios internacionales fuera del sistema financiero tradicional. Esta medida podría ayudar a eludir las sanciones internacionales, según argumentan sus defensores.
Restricciones para inversores minoristas
La normativa introduce un sistema por niveles para los inversores. Los inversores cualificados tendrán menos restricciones, mientras que los minoristas deberán superar pruebas y enfrentarse a límites anuales en sus compras de criptomonedas. El objetivo, según los legisladores, es reducir la exposición al riesgo de los inversores no profesionales.
El acceso al mercado de criptomonedas quedará restringido a intermediarios autorizados. A partir de 2027, las transacciones directas sin estos intermediarios estarán sujetas a controles más estrictos, aunque hasta entonces seguirán siendo legales. Se esperan medidas de aplicación como bloqueos de pagos y listas negras antes de esa fecha.
Normas para la custodia y minería
El proyecto también regula la custodia de activos digitales. Se establecerá un nuevo sistema de depósito digital que gestionará las tenencias de criptomonedas, con restricciones en las transferencias a wallets personales y limitaciones en los retiros a instituciones extranjeras autorizadas.
En cuanto a la minería, se exigirá el uso de infraestructura rusa y se establecerá un sistema de contabilidad formal para los activos minados.
Críticas y revisiones pendientes
A pesar del amplio apoyo en la primera lectura, algunos diputados y comités han solicitado revisiones. La Comisión de Protección de la Competencia de la Duma ha advertido que una regulación excesiva podría frenar el desarrollo del mercado.