Internet no siempre cumple con las expectativas, pero al menos sigue siendo un gran lugar para encontrar productos inusuales. En AliExpress, un grupo de YouTubers del canal CarsandCameras descubrió un motor diésel V2 de fabricación china con unas dimensiones y potencia que lo hacían ideal para un proyecto fuera de lo común: convertir un kart en una máquina de alto rendimiento.

El motor, identificado como 2V98FDE, cuenta con un desplazamiento de 1.300 cc, desarrolla 26,8 CV y alcanza las 3.600 revoluciones por minuto. Su peso en seco ronda los 110 kg, y en el momento de la compra costaba 1.999,73 dólares. Sin embargo, las especificaciones del vendedor, el embalaje y el propio motor presentaban discrepancias. Para confirmar su peso, los creadores del proyecto tuvieron que colocarlo sobre una báscula.

La experiencia de compra no fue precisamente satisfactoria. El envío se retrasó meses y, al llegar, la caja de cartón presentaba agujeros en los laterales. Peor aún, el motor no estaba asegurado con tornillos durante el transporte.

El motor chino defraudó en calidad: piezas mal fundidas, restos de Loctite húmedo, pintura en exceso y el nombre del fabricante en las tapas de válvulas colocado al revés.

Entre los detalles preocupantes, destacaba un tornillo suelto en el colector de admisión, algo que, en teoría, no favorece el flujo de aire. No obstante, el motor llegó con arranque eléctrico, una bomba de combustible adicional y un elevador de válvulas de emergencia para evitar la combustión descontrolada. Y, sorprendentemente, arrancó a la primera.

El verdadero desafío llegó al intentar montarlo en el kart. El vehículo original llevaba un motor de 98 cc (aunque en una versión anterior había montado un diésel de 400 cc), y los motores de kart suelen rondar los 670 cc como máximo. Con todos los fluidos y la transmisión CVT acoplada, el motor chino superaba los 136 kg, casi tanto como un kart convencional con piloto incluido.

Para adaptarlo, los creadores alargaron el eje trasero seis pulgadas y construyeron un subchasis reforzado con perfiles de acero. El resultado fue un kart con un motor que, en altura, superaba incluso a un piloto sentado. La potencia de 26,8 CV y el par motor característico de un diésel permitían aceleraciones brutales, quemando ruedas con facilidad. El único inconveniente fue la transmisión, que requirió ajustes para garantizar un acople completo.

Los responsables del proyecto consideran que este motor podría impulsar incluso un coche, aunque probablemente más orientado a la eficiencia que a la velocidad, similar a otros proyectos como el Chevrolet S-10 diésel. Otra opción sería probar su resistencia en pruebas de tracción, como un tractor pull con kart. Sin duda, una idea que promete diversión y espectáculo.

Fuente: The Drive