Un juez federal de California ha determinado que los comentarios publicados en redes sociales, incluso aquellos que incluyen expresiones como 'LOL', pueden ser considerados difamatorios si se demuestra que se realizaron con intención de dañar la reputación de una persona.
En una resolución emitida este martes, el juez Dana Sabraw, del Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Sur de California, analizó el caso Button v. Lopresti. El tribunal aceptó las alegaciones presentadas en la demanda modificada como verdaderas para resolver una moción de desestimación, lo que implica que los hechos expuestos por los demandantes podrían ser constitutivos de delito.
Los demandantes, Dusty Button y Mitchell Button, son figuras públicas reconocidas en el ámbito del ballet y la industria automotriz, respectivamente. Ambos acumularon cerca de medio millón de seguidores en Instagram hasta 2021, cuando eliminaron sus cuentas debido a un intenso acoso y ciberacoso.
En julio de 2021, la pareja fue demandada en Nevada por un importe de 131 millones de dólares, acusada de agresión sexual. Aunque la demanda civil fue ampliamente difundida en medios como Good Morning America y en redes sociales, los Button nunca fueron arrestados, imputados ni encarcelados por estos cargos. En enero de 2025, presentaron una moción de sentencia sumaria en el caso de Nevada y publicaron una versión redactada de este documento en su cuenta de Instagram, @WeTheButtons, dedicada a informar sobre el proceso judicial.
El 27 de enero de 2025, el demandado, identificado como Lopresti, publicó un comentario en una foto compartida por la cuenta @trail.huntr, que mostraba un trabajo de Mitchell Button en el sector automotriz. En su mensaje, Lopresti escribió:
"Están encerrados por cosas jodidas. Una pena que no sean buena gente".
Este comentario, que incluía un término vulgar, fue visto por cientos de miles de personas, ya que la publicación original había sido compartida más de 322 veces. Según los demandantes, Lopresti sabía que sus afirmaciones eran falsas y que alcanzarían una audiencia masiva, actuando con la intención de dañar su reputación y relaciones profesionales. Además, sus declaraciones habrían incitado a otros usuarios a difundir falsedades, como un seguidor que acusó a los Button de "tráfico de personas".
Tras la réplica de los Button en la publicación, Lopresti eliminó sus comentarios y los bloqueó en redes sociales. Los demandantes alegan que estas acciones les han impedido reparar su imagen y han afectado gravemente sus oportunidades laborales y empresariales, causando pérdidas económicas, daños reputacionales y perjuicios a su salud mental.
En su defensa, Lopresti argumentó que los Button son figuras públicas y, por tanto, deberían demostrar que los comentarios difamatorios se realizaron con "malicia real". Sin embargo, el juez Sabraw, al asumir que las alegaciones de la demanda modificada son ciertas, abrió la puerta a que el caso avance, considerando que los hechos podrían constituir difamación.