Un reciente estudio realizado por científicos de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard (Massachusetts, EE.UU.) ha confirmado que sustituir las bebidas azucaradas por opciones con edulcorantes artificiales o, simplemente, por agua, puede contribuir a la pérdida de peso.
La investigación, publicada en el American Journal of Clinical Nutrition, analizó datos de más de 143.000 personas a lo largo de 24 a 32 años. Los participantes, con edades comprendidas entre los 26 y los 65 años, experimentaron una ganancia media de peso de 1,3 kg cada cuatro años.
Resultados clave del estudio
- Reemplazar tres raciones semanales de bebidas azucaradas por alternativas con edulcorantes artificiales se asoció con una pérdida de peso de 1,39 kg.
- Sustituir las bebidas azucaradas por agua también mostró resultados similares en la reducción de peso.
- Sin embargo, cambiar las bebidas con edulcorantes artificiales por agua solo generó una pérdida modesta de peso.
¿Por qué funcionan los edulcorantes artificiales?
Los investigadores sugieren que la reducción del consumo de azúcar y la menor ingesta calórica podrían ser las principales razones detrás de estos resultados. No obstante, advierten que el efecto es modesto y depende de otros factores como la dieta y el estilo de vida global.
Opinión de los expertos
Aunque los edulcorantes artificiales pueden ser una herramienta útil para perder peso, varios especialistas recomiendan evitar su consumo a largo plazo. El doctor Mir Ali, cirujano bariátrico y director del Centro de Pérdida de Peso Quirúrgico de MemorialCare en California, señala:
«La mejor opción es evitar por completo los edulcorantes y optar por agua natural. Así se evitan tanto los efectos negativos del azúcar como los de los edulcorantes artificiales, beneficiando además la pérdida de peso».
Por su parte, Kristin Kirkpatrick, dietista y presidenta de KAK Consulting, añade:
«El agua no solo hidrata sin añadir aditivos, sino que también ayuda a reducir el consumo de ultraprocesados, entre los que se incluyen las bebidas azucaradas y las endulzadas artificialmente».
Conclusión: ¿agua o edulcorantes?
Aunque los resultados del estudio respaldan el uso de edulcorantes artificiales como estrategia temporal para reducir el consumo de azúcar, los expertos coinciden en que el agua sigue siendo la opción más saludable y sostenible. Además de no aportar calorías, el agua no contiene aditivos y es esencial para el correcto funcionamiento del organismo.
En definitiva, si el objetivo es perder peso y mejorar la salud a largo plazo, los especialistas recomiendan priorizar el agua como bebida principal y limitar el consumo de cualquier tipo de bebida endulzada, ya sea con azúcar o edulcorantes artificiales.