Las aplicaciones de seguimiento del sueño, cada vez más populares, podrían tener efectos negativos en personas con insomnio. Según un estudio publicado en Frontiers in Psychology, aunque estos dispositivos pueden ser útiles para algunos, en el caso de quienes sufren trastornos del sueño, podrían aumentar la ansiedad y dificultar el descanso.

La investigación, realizada con más de 1.000 adultos en Noruega, analizó el impacto de las apps de sueño en la salud de los usuarios. Aunque el 46% de los participantes afirmaron haber utilizado al menos una de estas aplicaciones, los resultados mostraron diferencias significativas según el perfil de cada persona.

Mientras que el 15% de los usuarios reportó una mejora en su descanso, un 2,3% indicó que su sueño empeoró. Además, el 17% reconoció que las apps aumentaron su preocupación por la calidad de su sueño. Estos efectos fueron más evidentes en personas menores de 50 años, quienes manifestaron mayor estrés y ansiedad ante los datos obtenidos.

¿Qué es la ortosomnia?

El término ortosomnia describe un fenómeno en el que las personas se obsesionan con los datos de sueño proporcionados por dispositivos tecnológicos, generando una ansiedad que, paradójicamente, dificulta conciliar el sueño. Según el doctor Alex Dimitriu, experto en psiquiatría y medicina del sueño, este estudio respalda la idea de que el exceso de seguimiento puede ser contraproducente.

«En medicina del sueño existe un concepto llamado ortosomnia, que se refiere a cuando las personas se angustian por los datos de sueño y, como consecuencia, duermen peor. Este estudio está en línea con esa idea», explicó Dimitriu, fundador de Menlo Park Psychiatry Sleep Medicine, quien no participó en la investigación.

¿Cómo funcionan las apps de sueño?

Estas aplicaciones suelen medir parámetros como:

  • El tiempo que tarda en conciliarse el sueño.
  • La duración total del descanso.
  • La calidad o restauratividad del sueño.

Sin embargo, su precisión sigue siendo cuestionable. Håkon Lundekvam Berge, autor principal del estudio y profesor de la Universidad de Bergen, destacó la necesidad de más investigación: «El rápido avance de esta tecnología exige que la comunidad científica se mantenga al día para entender cómo diferentes grupos responden a ella y su exactitud».

Conclusiones clave del estudio

«Descubrimos que los adultos jóvenes eran más sensibles a los datos proporcionados por las apps de sueño. Aunque algunos percibieron beneficios, otros experimentaron más preocupaciones y estrés», afirmó Lundekvam en un comunicado.

Entre los hallazgos más relevantes:

  • El 48% de los participantes aprendió más sobre su patrón de sueño gracias a las apps.
  • El 17% aumentó su preocupación por no dormir lo suficiente.
  • Las personas con síntomas de insomnio fueron las más afectadas negativamente.

Ante estos resultados, los expertos recomiendan usar estas herramientas con moderación y, en caso de insomnio, consultar a un especialista antes de depender exclusivamente de los datos de las apps.

Fuente: Healthline