Una nueva demanda colectiva en Estados Unidos acusa a General Motors (GM) de ocultar fallos críticos en su transmisión automática de 10 velocidades, instalada en modelos populares como el Chevrolet Suburban, GMC Sierra y varios SUV y sedanes de Cadillac.
Los demandantes alegan que la caja de cambios presenta fallos graves, como pérdidas repentinas de potencia sin previo aviso y cambios erráticos, lo que podría dejar a los conductores sin control del vehículo en plena circulación. Según el documento judicial, estos problemas no son casos aislados, sino un patrón de fallos sistemáticos que GM habría ignorado durante años.
La demanda, presentada en el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Norte de California, busca representar a todos los residentes de California que hayan comprado o alquilado alguno de los modelos afectados. Los demandantes exigen indemnizaciones por los costes de reparación y medidas cautelares para evitar que GM siga vendiendo vehículos con esta transmisión.
Transmisión problemática en múltiples modelos
La transmisión de 10 velocidades de GM está presente en una amplia gama de vehículos, incluyendo:
- Chevrolet Suburban
- GMC Sierra
- Cadillac CT4, CT5 y CT6
- Chevrolet Camaro
Aunque GM ha emitido varias alertas técnicas y recalls relacionados con esta caja de cambios a lo largo de los años, los demandantes argumentan que la compañía nunca ha abordado la causa raíz de los fallos.
Uno de los recalls más recientes afectó a modelos como el Cadillac CT4, CT5 y CT6, así como al Chevrolet Camaro, debido a un riesgo de bloqueo de ruedas vinculado a la misma transmisión.
¿Cuál es el problema técnico?
Aunque la demanda no especifica con exactitud el fallo, los demandantes apuntan a posibles causas como:
- Desgaste en el cuerpo de válvulas
- Contaminación interna
- Presión hidráulica inconsistente
Estos problemas no pueden solucionarse con una simple actualización de software, lo que sugiere un defecto de diseño o fabricación que afecta a miles de vehículos.
Contexto: GM enfrenta múltiples demandas
Esta no es la primera vez que GM se enfrenta a demandas colectivas por fallos en sus vehículos. En el último año, la compañía ha sido objeto de varias demandas relacionadas con motores V8 defectuosos, como el L87 y el LC9 de 5.3 litros. En 2023, GM acordó pagar 150 millones de dólares para resolver una demanda vinculada a este último motor.
«GM ha priorizado sus beneficios sobre la seguridad de sus clientes. Durante años, ha ocultado estos fallos en lugar de tomar medidas correctivas», declaró uno de los abogados de los demandantes.