La OMI retoma el camino hacia el 'cero neto' en emisiones marítimas
Los países miembros de la Organización Marítima Internacional (OMI) han logrado un avance clave en la aprobación de un marco global para reducir las emisiones del transporte marítimo, tras intensas negociaciones en su última reunión celebrada en Londres. El acuerdo, que había sufrido retrasos por la oposición de Estados Unidos y otros actores, ahora avanza con modificaciones que eliminan el mecanismo de precios al carbono, aunque mantiene el objetivo de descarbonización.
¿Qué es el marco de 'cero emisiones netas' y por qué generó controversia?
El marco de 'cero emisiones netas' propuesto por la OMI busca establecer un conjunto de medidas para cumplir con el objetivo de reducir a cero las emisiones del transporte marítimo internacional, un sector responsable de más del 2% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Este objetivo, acordado en 2023, no está cubierto por el Acuerdo de París, lo que lo hace aún más relevante.
En abril de 2025, durante la reunión del Comité de Protección del Medio Marino (MEPC83), los países habían aprobado un borrador que incluía un impuesto al carbono y un sistema de comercio de créditos. Sin embargo, la propuesta fue bloqueada en octubre de ese mismo año por la administración estadounidense, acusada de ejercer presión para rechazar el marco.
Las objeciones clave al plan original
- EE.UU. y productores de combustibles fósiles: Argumentaron que el impuesto al carbono encarecería el transporte marítimo y perjudicaría a la industria.
- Países con flotas importantes: Liberia y Panamá, que representan un tercio de la flota comercial mundial, junto a Argentina, impulsaron una contrapropuesta que eliminaba el mecanismo de precios al carbono.
- Industria naviera: Algunos sectores pidieron abandonar el marco o simplificarlo para evitar costes adicionales.
El nuevo acuerdo: ¿qué cambios se introdujeron?
En la última reunión del MEPC84, celebrada en Londres, los países lograron un consenso para avanzar en el marco, aunque con modificaciones significativas:
- Se eliminó el impuesto al carbono propuesto inicialmente.
- Se mantuvieron los objetivos de reducción de emisiones, aunque con plazos más flexibles.
- Se introdujo un sistema de créditos para compensar emisiones, en lugar de penalizaciones económicas directas.
¿Qué países apoyan el marco y cuáles se oponen?
Apoyan el acuerdo: La Unión Europea, Brasil y los países insulares del Pacífico, que lo consideran un equilibrio necesario para la descarbonización del sector.
Se oponen o piden modificaciones: Estados Unidos, Arabia Saudí, Rusia y algunos países productores de combustibles fósiles, que argumentan que el marco podría afectar a su competitividad.
Próximos pasos: ¿cuándo se aprobará el marco definitivo?
La OMI ha confirmado que el marco se someterá a votación en su próxima reunión, prevista para diciembre de 2026. Aunque el texto final aún está en negociación, los países han reafirmado su compromiso con la descarbonización del transporte marítimo, un sector clave para la economía global.
"El transporte marítimo es responsable de más del 2% de las emisiones globales. Sin un marco claro, será imposible cumplir con los objetivos climáticos internacionales." — Declaración de la UE en la reunión del MEPC84
Preguntas clave sobre el acuerdo
¿Por qué se retrasó la aprobación del marco?
La administración estadounidense, liderada por la presidencia de Donald Trump, ejerció presión para bloquear el acuerdo en octubre de 2025, acusando a los negociadores de imponer un "impuesto encubierto" a la industria naviera. Esto generó un estancamiento que retrasó la aprobación.
¿Qué alternativas se discutieron?
Algunos países, como Liberia y Panamá, propusieron un sistema basado en créditos de carbono en lugar de un impuesto directo. Otros, como Arabia Saudí, pidieron posponer el acuerdo hasta 2030 para evitar costes adicionales a la industria.
¿Qué quieren los defensores del marco?
Los países que apoyan el acuerdo, como la UE y los pequeños estados insulares, buscan un mecanismo vinculante que garantice la reducción de emisiones sin comprometer la competitividad del sector. Argumentan que, sin un precio al carbono, será difícil alcanzar los objetivos de cero emisiones netas para 2050.
¿Cuál fue el resultado final de la reunión?
Tras intensas negociaciones, los países acordaron reconstruir el consenso y presentar una versión modificada del marco en diciembre de 2026. Aunque se eliminó el impuesto al carbono, se mantuvieron los objetivos de reducción de emisiones, lo que se considera un avance significativo.