En un contexto donde grandes corporaciones como Amazon, Starbucks y Apple han luchado activamente contra la sindicalización de sus empleados, la perspectiva de Judy Marks, CEO de Otis Worldwide Corp., destaca por su enfoque opuesto. Marks, que lidera una empresa especializada en la fabricación, instalación y mantenimiento de ascensores y escaleras mecánicas, considera que los sindicatos son un pilar fundamental para la estabilidad y seguridad de su plantilla.
Los sindicatos como garantía de estabilidad
Según datos de Gallup (agosto 2025), el 68% de los estadounidenses aprueba los sindicatos, un aumento significativo respecto al 58% registrado hace una década. Esta tendencia refleja un cambio en la percepción pública, aunque no siempre se alinee con las estrategias corporativas. En Otis, el 64% de los empleados en EE.UU. están cubiertos por convenios colectivos, y gran parte de su fuerza laboral internacional también opera bajo contratos sindicales.
«Como CEO, anhelo previsibilidad en todos los aspectos de nuestro negocio, pero en el ámbito laboral es especialmente valiosa», afirma Marks. Para una empresa con 72.000 empleados —de los cuales 45.000 son trabajadores de primera línea—, la certeza que ofrecen los sindicatos se traduce en estabilidad en costes y disponibilidad de mano de obra, además de reforzar una cultura de seguridad.
Seguridad y normas unificadas
El convenio colectivo que Otis mantiene con el International Union of Elevator Constructors incluye disposiciones específicas para la manipulación de equipos en las obras y medidas adicionales de protección. Estas normas no solo benefician a los empleados, sino también a los usuarios de los ascensores y escaleras mecánicas.
«Tener un conjunto coherente de reglas que aplicar en EE.UU. y Canadá es fundamental para proteger a nuestros compañeros, mecánicos y al público que utiliza nuestros sistemas», explica Marks.
Tecnología y futuro laboral: ¿amenaza u oportunidad?
Ante el avance de la inteligencia artificial (IA), Marks aclara que su visión para los trabajadores de campo de Otis es clara: «Tendrán empleo y oportunidades significativas». La compañía ya utiliza software predictivo para optimizar las tareas de sus equipos, priorizando llamadas de servicio y mejorando la eficiencia operativa.
La estrategia de Otis se basa en un modelo «liderado por humanos y potenciado por IA», donde la tecnología actúa como apoyo, pero son los trabajadores quienes toman las decisiones clave. Esta filosofía contrasta con el temor generalizado a que la automatización elimine puestos de trabajo.
Un modelo replicable en otros sectores
El caso de Otis demuestra que la colaboración con sindicatos no solo es compatible con la innovación, sino que puede ser un factor diferenciador en la gestión de recursos humanos. En un entorno empresarial marcado por la incertidumbre, los convenios colectivos ofrecen un marco de estabilidad que beneficia tanto a empleadores como a empleados.
Mientras muchas empresas resisten la sindicalización, Otis apuesta por un modelo que integra a los trabajadores en la toma de decisiones, garantizando su bienestar y el de sus clientes.