Un token de 6.700 millones de dólares que desapareció en horas

El token RAVE experimentó un ascenso meteórico el pasado 18 de abril, alcanzando una capitalización de mercado de 6.700 millones de dólares en cuestión de horas. Sin embargo, su valor se desplomó casi un 95% en el mismo día, dejando a los inversores con pérdidas masivas. Según el investigador ZachXBT, más del 90% de la oferta de RAVE estaba controlada por un grupo reducido de insiders, con un 75% concentrado en una sola cartera y otro 10% repartido entre dos wallets vinculadas.

Las bolsas investigan y los reguladores alertan

Tras el colapso, Binance y Bitget confirmaron que estaban investigando posibles manipulaciones en el mercado de RAVE. Por su parte, OKX anunció una recompensa de 25.000 dólares para apoyar las pesquisas de ZachXBT. La plataforma RaveDAO, responsable del proyecto, negó cualquier responsabilidad en el episodio. El mecanismo detrás de este tipo de movimientos es conocido en el sector como pump and dump, una práctica ilegal en muchos mercados tradicionales pero que, en el ecosistema cripto, se ha vuelto recurrente gracias a la estructura de los mercados de futuros.

¿Cómo funcionan los 'pump and dump' con futuros perpetuos?

Los mercados de futuros perpetuos permiten a los traders apostar tanto al alza como a la baja de un activo sin fecha de vencimiento. Cuando un token con oferta concentrada y baja liquidez recibe una cotización en estos mercados, se activa un ciclo de manipulación:

  • Cortos masivos: Los traders bajistas (shorts) entran en el mercado, apostando por una caída del precio.
  • Liquidez reducida: La baja liquidez en el mercado al contado (spot) facilita que pequeños movimientos de compra generen grandes oscilaciones de precio.
  • Fuerza de compra: La presión alcista (longs) obliga a los cortos a cerrar sus posiciones para evitar pérdidas mayores, lo que dispara aún más el precio.
  • Venta de insiders: Los poseedores del token, al ver el aumento de precio, venden sus participaciones, beneficiándose de la euforia creada artificialmente.

Este patrón se repite con frecuencia en tokens conocidos como 'scam coins', diseñados para beneficiar a sus creadores a costa de los inversores minoristas.

Datos que revelan la manipulación

Según datos de CoinGlass tras el colapso de RAVE, el volumen de futuros en 24 horas superó los 3.360 millones de dólares, mientras que el volumen en el mercado al contado apenas alcanzó los 138,9 millones. Esto representa una relación de 24,7 veces entre futuros y spot. Además, el interés abierto (open interest) en futuros rondaba los 105,7 millones de dólares, equivalente al 67,3% de la capitalización de mercado de RAVE.

Si se considera que solo el 15% de la oferta total (unos 1.000 millones de tokens) podía negociarse realmente, el interés abierto superaba el valor de mercado del float efectivo. Con un precio post-colapso de 0,625 dólares por token, el float efectivo se reducía a unos 93,8 millones de dólares, por debajo del interés abierto registrado. Aunque estos datos no prueban por sí solos la manipulación, describen un mercado en el que los derivados han crecido desproporcionadamente respecto al mercado subyacente.

El mismo patrón en otros tokens: SIREN y ARIA

El token SIREN siguió un patrón similar el pasado 23 de marzo. Su interés abierto alcanzó los 105 millones de dólares antes de caer a 65 millones tras la liquidación masiva de posiciones cortas. Binance y Bybit registraron liquidaciones por valor de 7,1 millones de dólares en ese periodo. Más del 59% de las posiciones seguían siendo cortas tras el primer squeeze, dejando el mercado expuesto a nuevas manipulaciones.

Un informe de Phemex reveló que un solo grupo de wallets controlaba el 88% de la oferta de SIREN, y el tipo de financiación (funding rate) era de -0,2989%, un indicador claro de un mercado sobrecargado de cortos. CoinGlass calculó que la relación entre futuros y spot en SIREN era de 40,5 veces. Un tipo de financiación negativo significa que los traders cortos pagan a los alcistas por mantener sus posiciones, lo que agrava la presión alcista cuando los insiders deciden vender.

Advertencias ignoradas y riesgos para los inversores

Binance ya había alertado en su guía para creadores de mercado del 25 de marzo sobre señales de manipulación, como ventas coordinadas entre plataformas, volúmenes que no coinciden con el comportamiento del precio, picos de precio en mercados con poca liquidez y libros de órdenes superficiales que facilitan la manipulación artificial de precios. A pesar de estas advertencias, muchos inversores siguen cayendo en estos esquemas.

"Los mercados de futuros perpetuos han creado un entorno en el que los derivados pueden distorsionar por completo la valoración real de un activo. Cuando la oferta está concentrada y la liquidez es mínima, el control del precio pasa a manos de quienes manipulan el mercado al contado".

— Análisis de CoinDesk sobre la estructura de los mercados de futuros

Conclusión: ¿Cómo protegerse de estos riesgos?

Los inversores deben ser cautelosos con los tokens que presentan las siguientes características:

  • Oferta altamente concentrada: Si un pequeño grupo controla la mayoría de los tokens, el riesgo de manipulación aumenta.
  • Baja liquidez en el mercado al contado: Los mercados con poca actividad son más fáciles de manipular.
  • Alto interés abierto en futuros: Si el volumen de derivados supera ampliamente el del mercado al contado, el activo puede estar sobrevalorado.
  • Tipos de financiación negativos: Indican que hay un exceso de posiciones cortas, lo que puede llevar a squeezes violentos.

Antes de invertir en un token, es fundamental analizar su estructura de mercado, la distribución de su oferta y la liquidez disponible. En un ecosistema cripto cada vez más complejo, la prudencia sigue siendo la mejor estrategia para evitar caer en trampas como las de RAVE o SIREN.