Las matriculaciones de vehículos eléctricos (VE) en China durante el primer trimestre de 2024 cayeron casi un 20% interanual, según datos oficiales. Esta caída, atribuida principalmente a la eliminación de subvenciones estatales, ha dejado a fabricantes como BYD con una reducción del 40% en sus ventas locales. Para compensar, la compañía ha intensificado sus exportaciones, superando las 300.000 unidades en el trimestre, aunque los resultados aún no logran contrarrestar las pérdidas en el mercado doméstico.

Geely, por su parte, duplicó sus exportaciones hasta alcanzar las 147.300 unidades, consolidando su estrategia de expansión internacional. Sin embargo, el impacto en el segmento de entrada, donde las ayudas cubrían hasta un tercio del precio de compra, ha sido especialmente severo.

Las marcas alemanas pierden terreno en el mercado chino

Mientras las marcas chinas luchan por mantener su ritmo, las alemanas —Volkswagen, Audi, BMW, Mercedes-Benz y Porsche— han visto cómo su cuota de mercado se desplomaba al 1,6% en el primer trimestre, con solo 19.200 matriculaciones. Esta cifra representa una caída del 55% respecto al mismo periodo del año anterior.

Los datos son aún más alarmantes para Volkswagen, cuyas ventas de VE cayeron un 72%, seguido de BMW (-65%) y Mercedes-Benz (-14%). La presión por reducir costes ha llevado a estas marcas a estrechar alianzas con fabricantes locales. Audi, por ejemplo, lanzó el modelo Audi A6 e-tron en colaboración con SAIC, mientras que Volkswagen ha unido fuerzas con Xpeng para desarrollar modelos como el ID. Aura T6 y el ID. Unyx 09, presentados en el Salón del Automóvil de Pekín. Estas colaboraciones permiten recortar costes hasta en un 40%.

Mercedes-Benz y BMW han optado por estrategias distintas. La primera comercializará en China el GLC EQ y la nueva Clase C eléctrica, producidos en colaboración con un socio local. BMW, por su parte, apuesta por versiones de batalla larga del iX3 e i3 para el mercado chino. A pesar de estos esfuerzos, los analistas prevén una recuperación lenta, con perspectivas poco optimistas a corto plazo.

¿Qué depara el futuro para el mercado chino de VE?

La caída en las ventas refleja no solo el fin de las subvenciones, sino también una saturación del mercado y una mayor competencia entre fabricantes locales. BYD, a pesar de sus esfuerzos en exportación, sigue dependiendo en gran medida de su mercado doméstico, donde su capacidad de producción supera con creces la demanda actual.

Las marcas extranjeras, por su lado, enfrentan el desafío de adaptarse a un mercado cada vez más dominado por competidores chinos, con productos más competitivos en precio y tecnología. Aunque las alianzas locales ofrecen un respiro, la pregunta sigue en el aire: ¿lograrán recuperar su posición o quedarán relegadas a nichos específicos del mercado chino?

Fuente: CarScoops